
“En el pasado eras lo que tenías, ahora eres lo que compartes”.-Godfried Bogaard
La protagonista se obsesiona con alcanzar las cinco estrellas, con tal de ser aceptada por aquellos que tienen altas calificaciones y obtener ciertos beneficios haciendo cualquier cosa por obtenerlas, empieza a ser más superficial en todos los sentidos de su vida, para que las personas le puedan dar altas calificaciones.
Hace unos días veía un episodio de la serie Black Mirror llamado ´Caída en picada´, el episodio muestra un mundo superficial donde a partir de la calificación de una a cinco estrellas en cada interacción que realizan con los demás, las personas son reconocidas, tienen prestigio, beneficios y un estatus alto dentro de la sociedad en la que viven.
El episodio también muestra que no hay una libertad de expresión como tal, muestra una sociedad intolerante a los errores, equivocaciones y eso hace que las calificaciones bajen, lo que también se puede observar en la realidad, donde muchas veces las equivocaciones nos hacen ver mal ante los usuarios digitales con los que contamos en las redes.
Al comparar este episodio este episodio con la realidad verdaderamente no estamos para nada lejos de esa realidad que nos muestra la serie, actualmente dentro de las diferentes redes sociales vivimos etiquetados por números, ya sea por la cantidad de me gustas, el número de seguidores que tenemos, cuantos comentarios nos hacen, entre otras cosas, que indirectamente se puede mirar como algo que la sociedad nos exige, para ser aceptados dentro de esta.
En pequeños ejemplos se puede observar que aquellos que tienen pocos seguidores o me gustas, son vistos raros y muchas veces no pueden formar parte dentro de ciertos grupos sociales. En Instagram también se observa que entre más seguidores tenga una persona, las tiendas posicionadas en esta red social, mayormente buscan a estas personas llamadas “influencers” para que promocionen cualquiera de sus productos y además cabe mencionar que también tienen ciertos beneficios en cuanto a adquirir los productos.
Uber también es una aplicación que permite calificar por medio de estrellas tanto a los conductores como a los usuarios, en diferentes aspectos; al momento de solicitar este servicio muchas veces las personas se forman prejuiciosos cuando ven la calificación del conductor.
Es así como este mundo nos va exigiendo un número y define quienes somos a partir de este, nos volvemos más dependientes de las cifras digitales y nos sometemos a más presiones sociales para ser aceptados dentro de la de sociedad, lo que lleva a muchas personas a sentirse deprimidas, solas, e incluso excluida de algunos grupos sociales. En un principio las redes se crearon para conectarnos, para hacer una comunicación más activa o veloz, pero ahora nos dividen, nos clasifican y nos etiquetan a un número.